semana 17: ESTILOS DE VIDA SALUDABLES
ESTILOS DE VIDA SALUDABLES:
El interés por el estudio de los estilos de vida saludables tuvo su punto más álgido en la década de los 80 del siglo pasado. En el enfoque sociológico se consideraba que las variables sociales eran los principales determinantes de la adopción y del mantenimiento de un estilo de vida determinado, mientras que desde el psicoanálisis los determinantes se desplazaron desde la sociedad al individuo y a su personalidad.
A mediados del siglo XX, la antropología abordó el estudio de los estilos de vida desde un enfoque cultural y la medicina desde una perspectiva médico-epidemiológica con un enfoque biologicista, defendiendo que las personas tienen estilos de vida sanos o insanos por su propia voluntad, recayendo por lo tanto la responsabilidad sobre las personas y no sobre las instituciones.
Los estilos de vida individuales, caracterizados por patrones de comportamiento identificables, pueden ejercer un efecto profundo en la salud de un individuo y en la de otros. Si la salud ha de mejorarse permitiendo a los individuos cambiar sus estilos de vida, la acción debe ir dirigida no solamente al individuo, sino también a las condiciones sociales de vida que interactúan para producir y mantener esos patrones de comportamiento
ENFERMEDADES CRÓNICAS O NO TRANSMISIBLES:
En la década de los años 80’s partiendo del informe de Lalonde, en donde se determinó la importancia del estilo de vida como un determinante de la salud de las personas, se definió en este momento al estilo de vida como un conjunto de decisiones de las personas que afectan a la salud y sobre las cuales ellas tienen más o menos control.
Para 1981, la Organización Mundial de la Salud (OMS), propuso que el estilo de vida era una forma general de vida basada en la interacción entre las condiciones de vida en un sentido amplio y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y características personales.
En este sentido, para el año 2002 se celebró una Consulta Mixta de OMS y Food and Agriculture Organization (FAO) en Ginebra, y en ésta se reconoció a las enfermedades crónico-degenerativas (o enfermedades no transmisibles) como una epidemia creciente que afecta tanto a los países desarrollados como a los países en vías de desarrollo.
ESTILOS DE VIDA Y SALUD
Factores condicionantes de los estilos de vida:
1. Alimentación y dieta.
2. Actividad física
3. Tabaquismo
4. Consumo de alcohol
5. Consumo de otras drogas
6. Otros hábitos: conducta sexual e higiene dental
7. Hábitos de sueño y calidad de vida
Clustering o asociación de factores de riesgo:
Actualmente está ampliamente demostrado que determinadas conductas de riesgo, tales como,tabaquismo, un consumo excesivo de alcohol, una dieta poco saludable (bajo consumo de frutas y verduras) y la inactividad física (conducta sedentaria), pueden contribuir a incrementar la morbimortalidad desarrollando patologías tales como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer, entre otras.
A pesar de que está ampliamente descrito el efecto de los factores de riesgo de forma independiente, se ha estudiado poco el posible efecto sinérgico resultante de la combinación de los mismos. No obstante, algunos estudios revelan que los estilos de vida no saludables raramente se presentan aislados, sino que tienden a asociarse entre ellos
ESTILO DE VIDA NO SALUDABLE:
1. No participar en programas de promoción de la salud
2. Incumplir las instrucciones médicas,
3. Uso inadecuado de los servicios de salud
4. Deficientes redes de apoyo y solidaridad
5. Cultura de la violencia
6. Agresividad
7. Competitividad insana
8. Conductas sexuales de riesgo
9. No practicar ejercicio físico
10. Sedentarismo
11. Tabaquismo
12. Uso de drogas
13. Abuso del alcohol
14. Deficientes hábitos de sueño y de alimentación
INTERVENCIÓN DE LA SALUD PÚBLICA EN LOS ESTILOS DE VIDA
• Las personas deben tener un papel proactivo en el proceso del cambio.
• Adquirir una nueva conducta es un proceso, no un hecho puntual, que, a menudo, requiere un aprendizaje basado en aproximaciones sucesivas.
• Los factores psicológicos, como creencias y valores, influyen en la conducta y ésta, a su vez, influye en los valores y en la experiencia de las personas.
• Las relaciones y las normas sociales tienen una influencia sustantiva y persistente.
• La conducta depende del contexto en que ocurre; la gente influye y está influenciada por su entorno físico y social.
• Cuanto más beneficiosa o gratificante es una experiencia, más posibilidades hay de que se repita; cuanto más perjudicial o displacentera, menos probable es que se repita.

